
Durante el lunes 23 de marzo y tras varias especulaciones, el Gobierno de José Antonio Kast informó una histórica alza en el precio de las bencinas, en donde la gasolina de 93 octanos aumentará $370 el litro, mientras que el diésel a $580. Contrapoder Chile conversó con el investigador de Fundación SOL, Recaredo Gálvez, quien analizó esta nueva medida, definiéndola como una instalación de la doctrina del shock para justificar reformas.
Durante el lunes 23 de marzo y tras varias especulaciones, el Gobierno de José Antonio Kast informó una histórica alza en el precio de las bencinas, en donde la gasolina de 93 octanos aumentará $370 el litro, mientras que el diésel a $580. Lo anterior, presuntamente por la guerra en Irán y la “crisis de las arcas fiscales” del Gobierno de Gabriel Boric.
Respecto a esto, Contrapoder Chile conversó con el investigador de Fundación SOL y Doctorando en Servicio Social, Universidad Federal de Río de Janeiro, Recaredo Gálvez, quien comenzó explicando que esta alza se produce por un cambio en el cálculo del MEPCO, que era este mecanismo de estabilización de precios de los combustibles, el cual no se ha eliminado, sino que se ha modificado, provocando precios más altos durante más tiempo.
“Es una manera de recaudar (arcas fiscales) a partir del consumo de la clase trabajadora, dado que esto también va a impactar los precios del transporte y otras mercancías. Se podrían haber tomado medidas distintas, pero hay que entender que el gobierno anterior también tomó medidas en un contexto similar que probablemente impactaron de menor forma esta alza de los combustibles”, comentó el experto en economía.
El investigador también expresó que, esta alza va a impactar fuertemente a quienes reciben el sueldo mínimo en Chile, que en términos brutos son $539.000 y en términos líquidos ronda los $438.000 pesos y un poco más, por lo que la mitad de los trabajadores se van a ver fuertemente afectados con estas medidas.
Por otra parte, Recaredo Gálvez afirmó que lo más preocupante de este caso, es que el Presidente José Antonio Kast tomó una decisión vía decreto supremo, sin discutirlo ni debatirlo con el Congreso, demostrando el gran poder que posee el Ejecutivo, y que en términos de cambios impactan
directamente en la vida de las personas.
“Lo que queda abierto acá es la duda si este va a ser el método mediante el cual van a seguir impulsándose políticas de estas características, que van a afectar inmediatamente la vida de las personas, sin un debate abierto, solamente escuchándose a sí mismo, y en gran medida eso es lo que resulta preocupante, ya que podría haber habido múltiples formas de modificar el mismo MEPCO o de evaluar esta situación de crisis global y los efectos que puede tener a nivel local, pero ni siquiera se evaluaron alternativas”, dijo Gálvez.
Respecto a la idea “crisis en el país” que ha instalado el Gobierno de Kast, el experto en economía comentó que desde antes que asumiera esta nueva gestión, ya estaban con este discurso de crisis, por lo que una vez que asume comienza a utilizar datos de distintas formas para poder consolidar esa idea e implementar un discurso de reconstrucción nacional, que fue impulsada por la dictadura de Augusto Pinochet en 1974.
“Es lo mismo que ha hecho este gobierno y que en gran medida lo que busca es poder instalar nuevamente la doctrina del shock, instala una sensación de crisis para justificar reformas, cambios, ya
sea por vía administrativa o decreto supremo como lo acaba de hacer, de manera que beneficie
principalmente al gran capital”, por lo menos todos los anuncios que han hecho desde nuestro
punto de vista, hacia allá donde dirigen el beneficio”, dijo el investigador.
Finalmente, Recaredo Gálvez instaló la duda de que con estas medidas quién crece realmente, puesto que, desde la Fundación Sol observan como los grandes grupos económicos amasan enormes fortunas, mientras los sueldos permanecen contenidos.