
En septiembre pasado, exencargados de la Comisión Verdad y Niñez denunciaron ante el Congreso el desmantelamiento de equipos técnicos y procesos destinados a escuchar y reconocer a víctimas de vulneraciones en el Sename o bajo el cuidado del Estado. Todo lo anterior, bajo la conducción del secretario ejecutivo de la comisión, Branislav Marelic, confirmado por el Gobierno de José Antonio Kast. Incluso, los testimonios y agendamientos han caído más de un 40%, mientras profesionales advierten riesgos de revictimización. Además, 25 funcionarios solicitaron la remoción de Marelic como secretario ejecutivo, cuestionando su gestión y su doble rol como comisionado y jefe ejecutivo de la comisión.
El pasado miércoles 23 de septiembre de 2026, Catalina Solier y Felipe Téllez, exencargados del Área de la Comisión Verdad y Niñez, expusieron ante la Comisión de Derechos Humanos y Pueblos Originarios de la Cámara de Diputadas y Diputados para denunciar su desmantelamiento bajo la conducción de su actual secretario ejecutivo -y confirmado por el Gobierno de Kast-, Branislav Marelic, quien ejerce simultáneamente como comisionado de la propia Comisión.
La sesión contó además con la presencia del secretario ejecutivo Branislav Marelic y de los comisionados Ignacio Sánchez, Jorge Rojas y Paulina Benavente. La Comisión Verdad y Niñez fue creada para responder a una deuda histórica del Estado con quienes sufrieron graves violaciones de derechos durante su infancia y adolescencia bajo custodia estatal.
Recordemos que, su creación es resultado de años de demandas de víctimas y sobrevivientes, de las recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño y de las obligaciones impuestas al Estado de Chile por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que ordenó establecer una Comisión de Verdad, Justicia y Reparación para abordar la violencia institucional ocurrida desde la creación del SENAME.
Los exencargados de las Áreas de Escucha Testimonial y Reconocimiento de Víctimas señalaron que, pese a que UNICEF, en su informe “Sistematización del proceso de instalación de la Comisión Verdad”, documentó los avances alcanzados e identificó capacidades técnicas que constituían un “patrimonio institucional” que debía “preservarse en cualquier escenario de continuidad”, actualmente tanto el equipo como los procesos técnicos construidos por la Comisión están siendo desmantelados, poniendo en riesgo las confianzas construidas con las víctimas y generando condiciones que podrían conducir a su revictimización.
“El desmantelamiento responde a varias decisiones que se están tomando (todas durante este gobierno), pero no están cerrando la Comisión, están desmantelando sus equipos y procesos técnicos, desdibujando la instancia y generando riesgos de revictimización para las propias personas que entregan su testimonio. La ultimas decisiones las ha tomado Branislav Marelic, que tiene un doble rol como secretario ejecutivo y a la vez comisionado”, explicó una fuente cercana a la Comisión y quien solicitó reservar su identidad.
Incluso, durante la gestión de Marelic, ocurrió una caída abrupta en más del 40% de los agendamientos y testimonios realizados, por lo que, el 18 de agosto, el equipo nacional de Escucha solicitó por escrito al secretario ejecutivo aclaraciones sobre el proceso de reconocimiento para poder informar a los testimoniantes y las funciones de las nuevas contrataciones, lo que nunca se respondió.
El 21 de agosto, 25 profesionales -más del 75% de todo el equipo técnico- dirigieron una carta a los comisionados solicitando formalmente la remoción de Branislav Marelic como secretario ejecutivo. Advirtieron deterioro de las condiciones de trabajo, debilitamiento de resguardos técnicos y situaciones que afectaban a las víctimas y podrían generar revictimización. Solicitaron una intervención urgente para proteger a las víctimas y la continuidad del mandato y a la fecha, transcurrido más de un mes, no recibieron respuesta institucional.
Por lo anterior, Contrapoder Chile conversó con la diputada Ana María Gazmuri quien aseveró que, lo que está pasando en la Comisión Verdad y Niñez es inaceptable, ya que, bajo la conducción de Branislav Marelic, se ha desvinculado al 83% de las jefaturas técnicas y ocultado actas por más de tres meses.
“Se están desarmando equipos técnicos, se desvincula a profesionales que escuchaban a las víctimas y se pone en riesgo el reconocimiento de quienes sufrieron vulneraciones bajo custodia del Estado. Marelic ya fue removido de la dirección del INDH por decisión de su Consejo. Hoy tenemos nuevamente cuestionamientos serios sobre su conducción”, sostuvo la parlamentaria.
Finalmente, la diputada expresó que cómo vamos a hablar de verdad y reparación si ni siquiera se es capaz de escuchar y reconocer a las víctimas: “No podemos seguir fallándoles. Y peor aún, no podemos reparar las vulneraciones del pasado mientras seguimos generando nuevas víctimas bajo protección del Estado”.