
En diciembre de 2025, El Equipo de Investigación de Contrapoder Chile revisó la Declaración de Patrimonio de José Antonio Kast, confirmando su participación en la sociedad Inmobiliaria e Inversiones Padua Limitada -luego de la fusión con su empresa Bavaro Spa-, con el 90% de las acciones y la que posee un capital de $4.953.600.000. No obstante, su hijo el diputado republicano José Antonio Kast Adriasola, también participa en la misma sociedad, es decir, un Presidente y un diputado de la República comparten participación en una sociedad inmobiliaria avaluada en casi $6 mil millones.
En diciembre de 2025, El Equipo de Investigación de Contrapoder Chile revisó la Declaración de Patrimonio de José Antonio Kast, confirmando su participación en la sociedad Inmobiliaria e Inversiones Padua Limitada, con el 90% de las acciones y la que posee un capital de $4.953.600.000.
Según informó Interferencia hace un par de meses, esta sociedad se dedica a la compra, venta y alquiler de inmuebles, y en donde participan su esposa María Pía Adriasola y sus hijos. Es más, a través de Padua, Kast administra 11 inmuebles, entre ellos seis lotes adyacentes al Colegio Campanario de Paine, el que no fue mencionado en su declaración de Patrimonio.
Por lo anterior, Contrapoder Chile tuvo acceso a las escrituras de Padua Limitada que datan del 23 de mayo de 2025, en donde se detalla que María Pía Adriasola junto a seis de sus hijos -incluyendo al diputado José Antonio Kast Adriasola-, se presentaron ante el Notario Público titular de la 34ª Notaría de Santiago, Eduardo Diez, con el objetivo de realizar modificaciones de la sociedad.
Sin embargo, en la instancia también estuvo presente quien en esa fecha ya había sido proclamado candidato presidencial, José Antonio Kast, pero no como socio de Padua Limitada, sino que como representante de Inversiones Bavaro Spa.
Al investigar esta sociedad (Bavaro Spa), es posible acreditar a través de una escritura pública que fue constituida el 1 de junio de 2016 por Kast, la que tuvo como capital $4.101.195.000, dividido en 100.000 acciones, todas nominativas, suscritas y pagadas íntegramente por José Antonio Kast Rist. Según un artículo de Fast Check, dicho capital provino de Inmobiliaria San Miguel Limitada, sociedad formada junto a su hermano Christian Kast.
Respecto a esto, este medio revisó la situación tributaria de Inversiones Bavaro Spa ante el Servicio de Impuestos Internos, evidenciándose que la sociedad sí tuvo RUT pero no inicio de actividades, siendo disuelta por absorción el 25 de junio de 2025.
Dicha absorción se ejecutó a través de la Inmobiliaria e Inversiones Padua Limitada, en donde Inversiones Bavaro Spa aportó la suma de $4.953.235.162, equivalente al 99,53% del capital social de dicha sociedad.
“Capitalización de revalorización de capital propio, resultados acumulados y resultados del ejercicio de Inversiones Bavaro SpA. Don José Antonio Kast Rist, en su calidad de único y actual accionista de Inversiones Bavaro SpA, acuerda capitalizar las cuentas de revalorización de capital propio, utilidades acumuladas y resultados del ejercicio al 31 de diciembre de 2024, por la cantidad de $852.040.162; por lo que el capital de la sociedad aumenta de la cantidad de $4.101.195.000, a la nueva suma de $4.953.235.162“, se lee en la escritura pública de la fusión entre Inversiones Bavaro Spa e Inmobiliaria e Inversiones Padua Limitada.
No obstante, al revisar una vez más la declaración de patrimonio de José Antonio Kast -ahora en calidad de Presidente de la República-, es posible confirmar que sigue manteniendo su participación del 90% en Inmobiliaria e Inversiones Padua Limitada, bajo la calidad de controlador de la sociedad.

Mientras que su hijo el diputado republicano José Antonio Kast Adriasola, también participa en la misma sociedad con un 1%, es decir, un Presidente y un diputado de la República comparten participación en una sociedad inmobiliaria avaluada actualmente en $4.855.402.203.

Para entender lo expuesto en este artículo, Contrapoder Chile conversó con el abogado Luis Mariano Rendón, quien explicó que cuando existen intereses de tanta magnitud en algún ámbito de la economía como es el caso de esta sociedad de negocios inmobiliarios en la que participa el Presidente y su hijo diputado, prácticamente cualquier normativa que se dicte en ese ámbito los va a afectar en forma muy significativa, ya sea favorable o desfavorablemente.
“El conflicto de intereses es muy evidente. Un ejemplo de ello pueden ser las modificaciones que va a proponer el Presidente al sistema de evaluación de impacto ambiental, donde precisamente uno de los tipos de proyectos que deben someterse a ese sistema donde se les van a cortar plazos y poner garantías para los proponentes es el de los proyectos inmobiliarios”, sostuvo Rendón.
Por su parte, la diputada Ana María Gazmuri aseguró que esta sociedad abre una pregunta legítima sobre cómo se resguardan los límites entre el poder político y los intereses económicos, puesto que, se está hablando de una sociedad donde alguien toma decisiones desde el Ejecutivo y, al mismo tiempo, su hijo tiene el rol de fiscalizar desde el Congreso, compartiendo intereses en el mismo rubro.
“Eso genera, al menos, un evidente conflicto de interés, porque cuando se discuten temas como vivienda, suelo o beneficios tributarios, la ciudadanía tiene todo el derecho a preguntarse si esas decisiones están pensadas para el país o pensando en favorecer intereses propios. Y esto ocurre justo cuando a las familias les sube la bencina, el costo de la vida y se anuncian rebajas de impuestos para los que más tienen. Esa combinación es la que molesta, porque instala la sensación de que no todos están jugando con las mismas reglas”, dijo la parlamentaria.
Actualmente, José Antonio Kast Rist es el socio mayoritario de la sociedad Inmobiliaria e Inversiones Padua Limitada, en donde tanto su esposa e hijos poseen un mínimo porcentaje de acciones.