
Hace un par de días, se reveló a través de la prensa la instrucción del ministro Hacienda Jorge Quiroz, de revisar aproximadamente 260 programas sociales, incluyendo un recorte a la Pensión Garantizada Universal (PGU). Por lo anterior, Contrapoder Chile conversó con el investigador de Fundación SOL, Recaredo Gálvez, quien criticó la idea, especialmente porque pone al Gobierno en un gran conflicto de credibilidad y un incumplimiento flagrante de lo que fue uno de sus principales estandartes de campaña.
Hace un par de días, se reveló a través de la prensa la instrucción del ministro Hacienda Jorge Quiroz, de revisar aproximadamente 260 programas sociales, con el propósito de cumplir la promesa presidencial de recortar alrededor de US$6.000 millones del gasto fiscal. Pero, dentro de este listado de recorte apareció la Pensión Garantizada Universal (PGU), con una sugerencia de disminución presupuestaria cercana al 15% hacia 2027.
Respecto a esto, Contrapoder Chile conversó con el investigador de Fundación SOL, Recaredo Gálvez, quien comenzó contextualizando que el aporte de la PGU es de $231.732 para todas las personas que son menores de 82 años, y para quienes están entre los 82 años y más, alcanzan una cifra de $250.275, es decir, cualquier tipo de recorte sobre estos valores que ya son bajos, es sinónimo de meter la mano al bolsillo de los jubilados.
“Se meten en el bolsillo de los jubilados, haciendo todavía peor la situación en la que se encuentran, por este capricho empresarial de jugársela hasta el último. Presionar a los partidos que tradicionalmente representan los intereses del empresario en el Congreso y que defendieron de manera insistente que las AFP siguieran existiendo. Si bien de parte del gobierno anterior tampoco hubo una forma de poder modificar de manera estructural el sistema de pensiones, hay que comprender que la PGU es al mismo tiempo un respirador artificial para las cuentas individuales de las AFP“, explicó Gálvez.
El experto también sostuvo que, si se comienzan a generar problemas relacionados con recortes a este beneficio, se cuestiona el sistema completo y eso va a develar de manera evidente lo bajas que son las pensiones que pagan las AFP, y lo importante que es el componente de la PGU para que este sistema no esté en entredicho.
“Al final del día lo que nos lleva a cuestionarnos esto también es cómo a través del gasto público se está financiando este respirador artificial, y que de alguna manera cómo sigue siendo vulnerable esta política, esto debido a que no se ha avanzado en un cambio estructural de reemplazar el sistema de cuentas individuales administradas por las AFP por un sistema solidario de reparto con beneficio definido que es lo que creemos que sería más importante de desarrollar”, expresó el investigador.
Además, Gálvez enfatizó que esta medida pondría al Gobierno en un gran conflicto de credibilidad, puesto que, durante su campaña, el Presidente señaló de manera reiterada y muy explícita que no iba a haber recorte a la PGU, por lo que estaríamos frente a un incumplimiento flagrante de lo que fue uno de sus principales estandartes, que era no tocar los derechos sociales.
Recordemos que, durante la campaña presidencial de José Antonio Kast, insistió en desmentir que durante su gobierno no realizarían recortes a los programas sociales, incluyendo una canción y eslogan denominado “Te amo PGU”.