
Luego de que El Mostrador revelara presuntos beneficios carcelarios a Eduardo Macaya, Gendarmería inició un sumario administrativo para determinar responsabilidades, el que hasta la fecha sigue sin concluir, según un oficio de la institución enviado a Contrapoder Chile. Es más, tras lo ocurrido la Fiscalía Regional de Rancagua inició una causa por tráfico de influencias, la que tuvo al diputado Jorge Alessandri en calidad de testigo. Pero, dicha investigación ya fue cerrada.
En julio de 2024, un reportaje de El Mostrador reveló los presuntos beneficios carcelarios al padre del senador Javier Macaya, Eduardo Macaya, durante su reclusión en la Cárcel de Rancagua, en el contexto de la modificación de sus medidas cautelares, luego de ser declarado culpable por el delito de abuso sexual a dos niñas.
Según el relato de algunas fuentes, Macaya llegó al recinto en una camioneta particular, sin esposas y siendo recibido por el jefe interno de la unidad, e internado en el hospital de la Cárcel de Rancagua, en una habitación destinada a mujeres y con baño privado; además de la facilitación de un televisor lo que habría originado la suspensión de un gendarme.
Por lo anterior, Gendarmería de Chile informó el inicio de un sumario administrativo para determinar si existió un trato especial para Eduardo Macaya durante su permanencia en la cárcel de Rancagua.
“En relación al presunto trato preferencial respecto de una persona privada de libertad en el Complejo Penitenciario de Rancagua, en el contexto de un caso de connotación pública y según ha sido informado por medios de prensa, la Dirección Nacional de Gendarmería de Chile instruyó la realización de un sumario administrativo y designó un fiscal del nivel central. Lo anterior, a objeto de establecer la veracidad de dichos antecedentes y eventuales responsabilidades en la correcta aplicación de protocolos y procedimientos”, se lee en el comunicado público de la institución uniformada.
A casi dos años de lo ocurrido, el Equipo de Contrapoder Chile consultó vía Transparencia a Gendarmería sobre el estado actual y resolución de esta investigación interna, respondiendo a través de un oficio que “el proceso disciplinario se encuentra aún con diligencias pendientes por parte del fiscal administrativo”, sin entregar mayor información al respecto.

Recordemos que según un artículo de Ciper, el diputado Jorge Alessandri debió comparecer en calidad de testigo ante la Fiscalía de Alta Complejidad de Rancagua, por el delito tráfico de influencias, para esclarecer sí Eduardo Macaya recibió tratos especiales, debido a un correo electrónico enviado por Alessandri al alcaide del recinto penitenciario de Rancagua, con antecedentes sobre una enfermedad que padecía.
Finalmente, Contrapoder Chile consultó a la Fiscalía Regional de Rancagua para conocer el estado actual de esta causa, confirmando que se encuentra terminada por decisión de no perseverar, ya que, agotadas las diligencias de investigación, dichos antecedentes no permiten superar el estándar para sostener una imputación, por tal razón se aplicó ese término procesal.