
Durante estas últimas semanas y tras la crisis de violencia del Barrio Meiggs, Hassler ha retomado su agenda pública, especialmente para desmentir las acusaciones de la administración de Mario Desbordes. Su mensaje es claro: la actual gestión no ha hecho nada por Santiago, pero a la vez también es autocrítica de su alcaldía. Aquí las confesiones de una exalcaldesa que tras la filtración de sus chats puso en jaque a un fiscal y el resguardo de su investigación.
Fotografías de Emilio Vásquez Osses
Entre un tumulto de telas de colores, bailarines que se menean al ritmo caporal y una pequeña imagen de la Virgen del Carmen adornada con un entrelazado de flores amarillas, aparece Irací Hassler, quien intenta caminar a paso apurado por un rincón de la Plaza de Armas. A sus espaldas se encuentra la casona de la Municipalidad de Santiago, la que observa de reojo, como si recordara un pasado no tan lejano pero que ya no siente parte de su vida.
“A veces se siente tan bien no ser alcaldesa”, dice.
En las últimas semanas y tras la crisis de violencia del Barrio Meiggs, Hassler ha retomado su agenda pública, especialmente para confrontar y desmentir las acusaciones de la administración de Mario Desbordes, quien constantemente la ha responsabilizado del estado actual de la comuna. Pese a ello, la exalcaldesa admite que intenta constantemente no caer en sus provocaciones, y continuar su trabajo por Santiago desde los territorios.
¿Cómo han sido estos siete meses sin ser alcaldesa?
-Ha sido un momento orgullo de haber cumplido mi rol en la Municipalidad de Santiago y, por otro lado, un momento de mayor tranquilidad, sin duda, porque la responsabilidad que implica conducir la Alcaldía de Santiago es muy grande y, sobre todo, si uno se lo toma, obviamente, con la importancia que tiene, y la confianza que te da la ciudadanía para asumir este rol. Entonces, ha sido bueno poder tener tiempo para retomar, ver a la familia, poder compartir algunas otras cosas que, la verdad, dejé muy de lado en el periodo que fui alcaldesa.
¿Pero a ratos echas de menos ser alcaldesa?
-En parte, sí. Me gustaba mucho ser alcaldesa. Fui muy feliz de poder hacer cosas y transformar nuestra ciudad, y al mismo tiempo siento que dediqué todas mis ganas de ser alcaldesa. También puedo pensar en hacer otros aportes y desarrollarme también en otros ámbitos que tuve que dejar pendientes por la dedicación completa que implicaba la Alcaldía de Santiago. De lunes a lunes, todo el día, toda la noche estar atenta, pendiente de cualquier situación. Y eso, obviamente, es una tensión permanente que se siente en el cuerpo, en la cabeza y, por tanto, también es un buen momento de poder, con mayor calma, proyectar mis próximos aportes.

Mientras avanza la conversación, Hassler recuerda su rol como concejala en Santiago durante la gestión de Felipe Alessandri, lo que finalmente conllevó a que se postulara como alcaldesa de la comuna, siendo comunista y mujer.
¿Cómo recuerdas la Alcaldía de Alessandri?
-Yo creo que fue una administración que no generó muchos proyectos en Santiago. Fue acotada, con la excusa también de que después vino la pandemia y finalmente pudieron reducir mucho la acción municipal, sin generar un impacto. Pero además de eso, fue una gestión bien agresiva y creo que eso generaba una situación de violencia, sin voluntad de diálogo, muy despectiva y eso creo que generó un perjuicio en la comuna.
Es más, interpusiste una querella por la administración de Alessandri y las horas extras de sus funcionarios de confianza…
-El organismo que identificó que había horas extras cobradas en el municipio, pero no acreditadas fue la Contraloría General de la República y por tanto ante eso, obviamente correspondía iniciar la tramitación para el cobro y también las acciones penales correspondientes por defraudar al Fisco. Lamento que el alcalde actual haya suspendido el cobro. Creo que están aliados para evitar que el municipio reciba los recursos que adquirieron de manera irregular el grupo de confianza del exalcalde Alessandri. Pareciera ser que hay una especie de acuerdo en dilatar esto y eso es tremendamente grave.
Recordemos que el Ministerio Público inició una investigación en contra de Juan Francisco García, José Ignacio Labbé y el diputado republicano Agustín Romero (funcionarios de confianza de Alessandri), por fraude al Fisco y falsificación de instrumento público, tras una querella interpuesta por Hassler en representación del municipio.
Incluso, en el año 2023 la Municipalidad de Santiago demandó civilmente a estos tres exfuncionarios, ya que, la Contraloría General de la República se pronunció sobre el pago de horas extraordinarias, detectando irregularidades en los registros de asistencia, además de horas extras no justificadas, por lo que dichos dineros debían ser devueltos. Sin embargo, ni García, Labbé ni Romero, hicieron restitución de estos pagos: Romero debe $11.320.978, García $13.918.846, mientras que Labbé $11.112.008.
“Sobre el diputado Agustín Romero que predique con el ejemplo y pague lo que adeuda al municipio”, explica.
Estas semanas, la comuna ha estado en el foco de la polémica, ¿qué opinas de la gestión de Mario Desbordes?
-La verdad es que es una gestión que todavía no ha comenzado en términos de acciones. Lo que sí podemos ver son los retrocesos que ha tenido la comuna de Santiago por su falta de acción. Y en ese sentido yo creo que ha sido muy lamentable, y que se suma a las diferencias políticas que se puede tener. También se percibe una mala intención de eliminar programas que fueron súper importantes para la comunidad, como recuperar las casas tomadas por el narcotráfico o el sistema barrial de cuidados. Además de eso vemos un alcalde que está ausente, que no genera diálogo, que no es respetuoso con los vecinos y vecinas. Creo que todavía no se posiciona en su cargo.
¿Qué opinas de que constantemente te esté emplazando como exalcaldesa?
-Él está con dificultades de poder mostrar algún avance en la comuna de Santiago y ante eso el recurso fácil es culpar a la administración anterior y creo que ya se agotó ese recurso. Yo creo que ha quedado demostrado que la seguridad no es patrimonio de la derecha y que la izquierda ha podido gestionar de mejor manera resultados en seguridad.
Además, ha viajado al extranjero en estos seis meses de gestión…
-Creo que los distintos intercambios pueden ser valiosos. El problema es la incoherencia y la ausencia en la comuna, porque creo que gestionar Santiago al menos en mi experiencia implica mucho trabajo y eso significa presencia y gestión. Falta una presencia permanente del alcalde y también su capacidad de que el municipio esté presente en los barrios. Ahora que estamos en la Plaza de Armas, hemos estado un buen rato recorriendo y vemos que no hay ningún auto de seguridad municipal. Entonces hay una falta de presencia permanente del alcalde que ha sido bastante cuestionada, pero también de servicios básicos municipales que es la presencia, por ejemplo, de los autos de seguridad en los distintos barrios de nuestra comuna.
Pero, el alcalde acusó de que el gobierno estaba pagando una campaña en su contra, ¿es así?
-Yo pude decirle de frente, cuando tuvimos un intercambio en el matinal de Mega, que, si él tiene algún antecedente al respecto, que lo presente, porque lo que queda a la vista es que es un dicho absolutamente irresponsable, falso, y que solo lo hace porque no es capaz de entender que hay críticas a su ausencia de gestión y que esas son expresiones ciudadanas. En otro programa dijo que en realidad los vecinos estaban supuestamente muy contentos, pero la vez que lo vimos interactuar con una vecina fue cuando apareció en televisión.
Sin embargo, Irací Hassler decide hacer una pausa en la conversación. Con su rostro hace un paneo de la Plaza de Armas en busca de vehículos municipales, pero no los encuentra. Aunque insiste en despojarse de las problemáticas que conlleva una Alcaldía, no puede. Le cuesta. Hassler dejó de ser alcaldesa, pero su instinto de serlo aún no sale de ella.

En marzo pasado, La Tercera reveló conversaciones privadas entre Irací Hassler y la expresidenta de la Cámara Baja, Karol Cariola por el Caso Sierra Bella. Incluso, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes admitió a CNN Chile que tuvo acceso a la carpeta investigativa del caso. Según el edil, este acceso se lo concedió el fiscal del caso Patricio Cooper. Horas después el citado medio publicó un reportaje con los chats entre la exalcaldesa y la diputada.
“La Tercera nunca se contactó conmigo para obtener mi versión. Obviamente yo tenía acceso a esos chats porque eran mis propias conversaciones”, relata Hassler, quien por primera vez elimina la sonrisa que la caracteriza.
Finalmente, el pasado 15 de junio, la Fiscalía Regional de Coquimbo cerró el Caso Sierra Bella, debido a que no se lograron reunir los antecedentes necesarios para proseguir con la persecución penal en contra de Hassler.
¿Cómo enfrentaste el cierre del caso?
-Yo creo que hubo una fuerte presencia mediática de las críticas o de las acusaciones falsas, y no vemos la misma presencia mediática cuando esto se cierra a mi favor. Sí debo decir que apareció en distintos lugares, pero no fui convocada, por ejemplo, a un canal de televisión a hablar del tema.
Tras la filtración de sus conversaciones, la exalcaldesa interpuso una querella en contra de “todos quienes resulten responsables por el delito de violación de secreto”; investigación que es liderada por el equipo de la fiscal regional Claudia Perivancich. Por lo anterior, el alcalde Desbordes ya declaró en calidad de imputado, información que fue confirmada por el abogado de Hassler, Miguel Schurmann.
¿Pensaste en retirarte de la política?
-Fue uno de los momentos más difíciles de mi vida, probablemente en mi vida política el más duro, porque es algo que se mete en otro lugar para el cual una no está preparada ni en la decisión que ha tomado. O sea, una ha tomado la decisión de ser un aporte en lo público y eso implica estar expuesta, recibir comentarios, críticas, también valoraciones positivas, pero esto otro está fuera de cualquier marco político o cualquier marco de investigación institucional, y por tanto vi que hubo actorías que desde el Estado vulneraron la ley para actuar en mi contra, y eso fue duro. Pero creo que vale la pena ser política, vale la pena cambiar las cosas, y aunque tenga un alto costo personal, también tiene un componente de alta realización, y sobre todo de poder cumplir con hacer cambios, para que la vida no pase simplemente.
Pero, ¿tienes alguna autocrítica por tu gestión?
-Siempre hay varias cosas que uno puede mirar y pensar en hacer mejor. Yo creo que fui aprendiendo algunas cosas que me hubiera servido, sin duda, tener presentes como la relación con los medios de comunicación. Creo que fui entendiendo más cuáles eran sus necesidades de abordar ciertos temas. Creo que ese manejo no lo tenía, yo había hecho mucha política, había sido concejala, había sido parte del movimiento estudiantil, del movimiento feminista, pero sin un impacto mediático notorio. Creo que esa relación la fui aprendiendo y mejorando en el tiempo.
¿Qué se viene ahora para Irací Hassler?
-Elegí ser alcaldesa de Santiago entre el 2021 y el 2024, donde entregué toda mi energía, mi fuerza, mis ganas, y elegiría en los próximos años que vienen ser diputada. Quiero ser diputada para apoyar especialmente las reformas de Jeannette Jara y para que sean posibles los cambios.
También Hassler comenta que está avanzando la publicación de su primer libro respecto a los cuidados, el que recoge su trabajo de tesis de magíster al respecto y el trabajo del sistema barrial de cuidados.
¿Qué opinas de la figura de Kast, Kaiser y Matthei?
-Lamentablemente han estado en contra de los derechos de las mujeres y en los derechos de la sociedad en su conjunto. Aunque Kast ahora esconde artificiosamente su mirada en temas valóricos, su sector siempre ha amenazado los avances de las mujeres y las diversidades. Hay una campaña de blanqueamiento de Kast que está en marcha, pero todos sabemos y lo ha demostrado que cuando ostentan el poder, lo que hacen es estar en contra de los derechos sociales. Y eso se muestra de distintas formas en este momento electoral. Pero en el fondo hay una mirada, lamentablemente, que es común y que es peligrosa para nuestro país.
Desde tu experiencia y con la candidatura presidencial de Jeannette Jara, ¿Una mujer comunista podría gobernar Chile?
-Puede hacerlo y con mayores avances que los que hemos visto por parte de la derecha.
¿Qué le dirías a la niña Irací de cinco años?
-Que sea valiente y que haga todo lo que quiera hacer, aunque tenga costos.
