
Por Lily Zúñiga, periodista, escritora, y exjefa de prensa de la UDI
Definitivamente Chile Vamos no atraviesa su mejor momento.
Esta semana, según CADEM, Evelyn Matthei apareció con tan sólo 9% de las preferencias presidenciales, su más bajo resultado desde junio del 2023, ocupando un incómodo tercer lugar, muy alejada y por debajo del Republicano José Antonio Kast, quien obtuvo un 23% y aún más lejos de la candidata del oficialismo, Jeannette Jara quien se ubica en primer lugar con un 28%.
Estos resultados, que se suman a otros sondeos que ratifican el tercer lugar ocupado por Matthei, fue un nuevo balde de agua fría para Chile Vamos que, lejos de hacer una revisión de daños o una mínima autocrítica, sacó a algunos “voceros” como la senadora Paulina Núñez y la exsubsecretaria del Gobierno de Sebastián Piñera, Katherine Martorell, a replicar una información publicada por el medio El Mostrador, donde se responsabilizaba a José Antonio Kast, de haber orquestado una campaña del terror contra la candidata de CHV.
Según relata la información, el republicano habría activado 70 cuentas bot para difundir cerca de mil mensajes “atacando masivamente la imagen pública de la candidata”.
Para Martorell y Núñez, Kast era el responsable del desplome de Matthei. Acusaron de alterar videos para “exponer” a la candidata y generar “dudas” sobre su estado de salud mental, pero la ausencia de parlamentarios y figuras de su coalición en la campaña; arrebatos en cámara; salidas abruptas de libreto que han tratado de justificar por su “fuerte carácter”; bajas constantes de voceros y rostros claves del comando, entre otros hechos, hacen creer que Kast fue solo una caja resonante de la alicaída realidad que atraviesa el comando de la militante de la UDI.
Por su parte el representante del republicano, sindicado por Diego Paulsen como un “adversario electoral”, no ha dicho nada y difícilmente lo hará porque para él Matthei “no logrará remontar”.
Es así como fuentes cercanas al entorno del ex militante de la UDI, aseguran que su esfuerzo está puesto en una eventual segunda vuelta con Jeannette Jara, aunque, según señalan, 2 encuestas que el comando maneja bajo llaves muestran a un José Antonio Kast derrotado ante la candidata del oficialismo.
En una de ellas el triunfo de Jara seria casi fotográfico, mientras que en el otro sondeo la militante del PC lo superaría por 5 puntos.
Ante estos resultados la conclusión de Kast y su comando es que “se desfondó el discurso anticomunista”, lo que lo deja en jaque frente a una estrategia comunicacional que inicialmente estaba enfocada en el supuesto gran rechazo del país al comunismo.
Tal fue la sorpresa que dentro del comando del republicano se hablaría de la “exorcizacion” de la ciudadanía” por parte de Jara, lo que lo tendría buscando nuevas estrategias para afrontar esta etapa y una eventual segunda vuelta.
Evitar enfrentamientos y críticas a las otras candidaturas, posicionar a Jeannette Jara como parte responsable del “fracasado gobierno de Boric” o criticar a Venezuela, pero solo como “un gesto para la población venezolana” en Chile, serían parte de los nuevos lineamientos comunicacionales de la campaña del fundador de Republicano y que hoy lo tiene bajando las escaleras de cabeza, buscando todas las formas posibles para resistir el “exorcismo”.