
Según testimonios recopilados al interior del Ministerio de Energía, entre los días 25 de marzo y 31 de marzo, ocurrió una oleada de despidos sin justificación legal o técnica, lo que contradice los últimos fallos de la Corte Suprema. Es más, desde la ANEF le confirmaron a Contrapoder Chile que la ministra no está dialogando con los trabajadores, mientras que las desvinculaciones afectaron a un 10% de la dotación.
Durante los últimos días, el Gobierno de José Antonio Kast ha estado en el debate público debido a una serie de oficios emitidos a diversos ministerios, en donde se informan recomendaciones e instrucciones respecto a programas, siendo uno de los más cuestionados la descontinuación del Programa de Alimentación Escolar de la Junaeb, el que diariamente entrega cuatros millones de raciones a niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
Sin embargo, Contrapoder Chile tuvo acceso a una nueva decisión de Gobierno, y que involucra en esta ocasión a la ministra Ximena Rincón.
Según testimonios recopilados al interior del Ministerio de Energía, entre los días 25 de marzo y 31 de marzo se notificó el termino anticipado de personal a contrata a 18 personas, y a cuatro funcionarios que estaban cumpliendo labores a honorarios que ejercían sus labores en la Subsecretaría de Energía. En el caso del personal a contrata, se dio término anticipado a seis trabajadores que habían ingresado por concurso público entre julio de 2023 y diciembre de 2025, sin existir un fundamento claro del porqué de estas desvinculaciones.
“El resto de las personas despedidas habían sido contratadas por la administración anterior sin concurso público, pero en su mayoría eran profesionales con gran expertiz en su área, incluyendo tres abogados de la División Jurídica, asistentes administrativas, cuatro profesionales de Secretarias Regionales Ministeriales quienes de por sí cuentan con una baja dotación, y quienes no fueron evaluados de ninguna manera ya que al momento de realizar este despido masivo aún no había nombramiento de seremis”, explicó una funcionaria, que solicitó resguardar su identidad por aprehensión a futuras represalias laborales.
Respecto a la cantidad de personas que salieron de la Subsecretaría de Energía fueron en total 28 funcionarios, de los cuales dos eran jefaturas de departamento, dos tenían renovaciones parciales hasta el 31 de marzo, tres se encontraban a prueba por tres meses, cuatro eran honorarios y 18 estaban a contrata con renovación hasta el 31 de diciembre de este año.
Incluso, según detalló otra fuente interna, la decisión tomada por la ministra de Energía Ximena Rincón, y el subsecretario de Energía Hugo Briones, no atendió a ninguna justificación legal o técnica, lo que habría configurado abiertamente una contradicción respecto a los últimos fallos de la Corte Suprema (Sentencia 4207-2025), la que ha resuelto que las decisiones de esta índole por parte de una autoridad debe sustentarse en supuestos fácticos debidamente acreditados y, vinculados a elementos objetivos que permitan concluir que los servicios han dejado de ser necesarios.
“Los términos anticipados fueran avisados con un día de anticipación a las 22 personas incluidas honorarios y contratas, lo que no permitió que pudieran hacer uso del derecho legal de vacaciones, días administrativos, horas compensatorias, etc. La motivación de los despidos no está clara ni fundamentada, además sacaron del Equipo Jurídico a tres personas invocando necesidades del servicio, y el día 17 de abril se realizó la contratación de una nueva abogada”, comentó esta fuente.
Para confirmar lo expuesto en este artículo, Contrapoder Chile conversó con el secretario general de la ANEF, Carlos Insunsa, quien sostuvo que, desde la Agrupación Nacional de Empleo Fiscal, han visto con mucha preocupación la instalación del gobierno del Presidente Kast en el Ministerio de Energía ya que, desde la llegada de la ministra Ximena Rincón, se ha evidenciado en este servicio una oleada de despidos de carácter injustificado, que se realizaron además en condiciones de falta de cuidado y de respeto hacia los funcionarios y funcionarias que fueron despedidos, dándoles el aviso el mismo día del término de sus funciones y sin ninguna justificación razonable más que una apelación general a la restricción presupuestaria.
“El Ministerio de Energía es un ministerio pequeño, pero crítico y absolutamente técnico en sus labores. Se ha despedido a funcionarios y funcionarias que cumplen labores de primera relevancia particularmente en materias jurídicas, en materias del desarrollo, de la coordinación de esa institución con el resto de los servicios dependientes, y adicionalmente la alternativa que han tomado las nuevas autoridades de gobierno, tanto la ministra como el subsecretario, que ha sido la de cerrar el diálogo y la posibilidad de la asociación de funcionarios de jugar su rol. Es evidente que esto genera un ambiente de mucha complejidad para el desempeño y el desarrollo de las funciones, cuando además hay una falta de instalación de las autoridades de confianza en ese ministerio que están impidiendo el normal desarrollo de las actividades que le corresponden”, sostuvo Insunsa.
Finalmente, el personal de Energía hasta el pasado 31 de marzo era de aproximadamente 350 personas a nivel nacional, lo que mermó en un 10% la dotación, luego de esta serie de desvinculaciones.